domingo, 8 de mayo de 2011

SEÑORA MINIMOY

Hace unos minutos, ha aparecido Lucía Bosé en la tele. Me encanta esa mujer. Con sus cosas de ángeles. Y su pelo azul.
Tiene más años que algunas de las usuarias de la residencia donde trabajo. Y, sin embargo, parece que tiene más energía que todas ellas juntas. Lo que más me gusta es que mantenga ese intenso color de pelo. Y no ese típico color de tinte. ¡EH! Yo no he dicho que se elimine el tinte habitual.
Pero es tan poco frecuente encontrar personas mayores que viven liberados de los dimes y diretes del resto del planeta, que alegran el rato.
Tiendo a pensar que, a medida que pasan los años, nos damos cuenta de lo poco que podemos hacer por controlar lo que los demás dicen o piensan de nosotras. No es posible. Por lo que no deberíamos dedicarle tanta energía.
Si vas conjuntada eres rutinaria. Si vas alegre, pareces una fulana. Si te vas de casa, es porque te has  peleado con tu familia. Si permaneces callada, eres una arisca y altiva. Si hablas mucho eres una charlatana que no da cancha a nadie... Y así hasta el infinito.
Todas deberíamos pintarnos el pelo de azul. Espiritualmente hablando -si no nos combina con el color de ojos-, claro.
Liberarnos de la losa que los demás quieren dejar sobre nosotras. Reírnos de su palabrería, levantar la mirada y seguir caminando. Porque realmente lo importante es llenar de vida nuestros días. Llenarlos de luz, de amor, de risa, de trabajo y esfuerzo, de fines de semana, de cine y cenas. De palomitas y barbacoas. De rutas por el campo y paseos por la ciudad. 
Llenemos nuestra vida del azul del pelo de Lucía Bosé.

3 comentarios:

Ra dijo...

Plas plas (aplauso a tu escrito/post) Me ha gustado y lo comparto 100%

lunares dijo...

Me alegra, sólo espero que si te tintas de azul, te combine bien.

Manumontsia dijo...

Ojalà fuera así y vieramos por la calle seres liberados con el pelo pintado de todos los colores sin que nadie criticara el que tiene delante, atras, a la derecha o a la izquierda porque no es el mismo color que el suyo sin comulgar con patrones estandar.
Y es perfecto, llena de tu color la vida y veras las cosas de otro... color.