lunes, 15 de diciembre de 2008

EN BUSCA DE LOS REYES MAGOS

Como todos los años, dentro de lo que son las festividades navideñas, nos encontramos con los Reyes. No los de Pilar Urbano y el "¿Por qué no te callas?", que también vienen a casa por Navidad. Sino los otros, los que son tres. Como los mosqueteros o los Angeles de Charlie. Como las tres carabelas o la Santísima Trinidad. O las hijas de no-se-quién, que ninguna era buena-.
Bueno, trinidades de estas podemos encontrar muchas si nos ponemos, pero no es el caso.
A lo que iba, que se acercan los Reyes Magos. Y yo, por echarles un cable con tanto trabajo acumulado, pues les he dicho "Venga chicos, no os preocupeis por mi familia. De ellos me encargo yo". Así, como si de una mafiosa se tratara. Quién me mandará.
Así que ando por las esquinas, con la mirada perdida y el lápiz a mano, no sea que me venga la inspiración y me pille desprovista sin poder apuntar.
Porque en mi familia, creemos con entrega en los susodichos. Con sorpresita y todo. Nada de pedir a los Reyes unas pelillas para las rebajas. Que eso es otro cantar. Es de enero y que cada uno se busque la vida en esa batalla.
Me encanta ver la cara de los "recibientes" al abrir los regalos. La ilusión por los míos. El día de fiesta. Y claro, hay que afinar. Bueno, tanto como con los regalos de los cumples. Que no vamos a hacer diferencias. No hay regalos de primera y de segunda. Bienvenidos sean todos.
Si, lo reconozco, soy de las raras a las que les gusta la Navidad. Y encima lo digo. No tengo remedio...


miércoles, 10 de diciembre de 2008

ESTE HIJO MIO ES TONTO


Aquí teneis al pequeño de la casa. Y como todo pequeño es un torbellino y un revoltoso.
Arrobita, hoy casi tiene que salir corriendo con él al veterinario. Si es que... quién le mandará. Bueno, supongo que sus instintos.
Estaba arrobita, tranquilamente en el salón, currando un poquito, mientras le oía trasteando por la cocina. Empezó a escuchar un golpeteo de lata. Primero más lento y después más rápido y extraño. Pensaba que estaria jugando con alguna cosa que hubiera previa y convenientemente tirado. Pero tanto tintineo le empezó a mosquear. Así que se levantó y fue a la cocina.
Para sorpresa suya, el pobre Hércules, andaba dando tumbos por la cocina, con la cabeza metida en una de las latas de comida fresca de una conocida marca de alimentos para mininos. Lata que, por cierto, estaba en la bolsa de la basura, la última vez que se le habia visto.
Pero el enano, tiene especial predilección por destrozar las bolsas de basura que huelen a lavanda y cosas similares. Y ya de paso, echa un vistazo a lo que vamos tirando -no sea que no reciclemos convenientemente-.
Le faltó tiempo, cuando olisqueó restos de comidita fina. Y para allá que mandó la lengua, el morro, las orejas y hasta parte del cuello.
Afortunadamente, pudo sacarle la cabeza de la lata y llevarlo al baño para su correspondiente paso por el agua.
Ayssss este hijo nuestro.

martes, 9 de diciembre de 2008

MIGUEL BOSE Y SERVIDORA

El jueves, Miguel tuvo el detalle de cantarme unas cancioncillas... Bueno, a mi y a arrobita... Bueeeeeeeeeno, a mí, arrobita y unos miles de madrileños que casualmente llenaban el palacio de los deportes.
Siiiiii. Tras tener las entradas en un espacio reservado y privilegiado del mueble del salón -es que sino, podría haberlas perdido con pasmosa facilidad-, pudimos hacer un trueque y traernos el recuerdo de un estupendo concierto.
Tenía miedo que mi gran estatura humana no fuera suficiente para compensar mi diminuta talla en cm y no ver un pijo. Pero mira tú que elegí bien. Justo en frente del escenario y en los primeros asientos elevados sobre la arena. Así que lo veía todo, todo, todo. Y lo que también es importante, distiguía las figuras. Que no fuera a ser que, de tan lejos, asistiera a un concierto de hormigas, con música de Miguel.
Bailé, brinqué, canté -juro que no tengo nada que ver con el empeoramiento del tiempo, que ya hice un estudio en los años de sequía recalcitrante-. UUUFFFF, qué buen rollo. Tras 30 años en esto de la canción, ha juntado hombres y mujeres, adolescentes y maduritas, parejitas y pandas... Un público muy variopinto que se sabía de pe a pa todo el repertorio.
Hacía años que no iba a un concierto y tampoco es que fuera a muchos, y ha merecido la pena volver.
Si hasta aparqué casi en la puerta.
Y disfruté de él, de David Sumers, de Bimba piernas Bosé, Sergi Arola -sin sartén y con una guitarra que no maneja mal- y Ximena Sariñana retoña de potencial futuro con este padrino.
Las más de dos horas de concierto se me hicieron unos minutillos, la verdad.
Os dejo una cancioncilla.


martes, 2 de diciembre de 2008

EL PLACER DE LO BIEN HECHO

Algunos días, llegas a casa cansada, exhausta incluso algo dolorida. Pero con una sonrisa de oreja a oreja. Dejas los bártulos y te desmayas literalmente en el sofá. Uno de esos días fue ayer.
Tras una jornada de mil horas - ya sabéis de mi manía de trabajar en la residencia y en mi clínica-, llegué a casa con la satisfacción de hacer un buen trabajo. De intentarlo y conseguirlo.
El viernes vino pelillos a la clínica. Cojeaba, venía rígido y medio encorvado. Una lumbalgia impresionante que apenas le permitía caminar. Ayer, cuando le pregunté qué tal, me dijo "pues, ahora, sinceramente... la verdad -ya me temía un fatal de la muerte- estupendamente. Realmente bien. La recuperación ha sido impresionante".
Pues si ¿Cómo no me voy a alegrar, enorgullecer por mi trabajo y mi esfuerzo? Vino mal, puso su salud en mis manos. Y le pude ayudar. Qué satisfacción.
Padelin vino a la consulta. Con las secuelas de una rotura completa del tendón de Aquiles. Vive en el quinto o sexto pino, pero aterrizó en la clínica. Le habían hablado muy bien de mi. Quería saber qué podía hacer yo por él y su tendón. Tras la sesión, pues se quedó tras la primera consulta, decidió confiar en mi su recuperación.
Algunas veces, algunas noches. Llego a casa y puedo ofertar a mi arrobita el orgullo por el esfuerzo y el trabajo bien hecho. Y me hace muy feliz poder compartirlo.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Nuevas generaciones informáticas

Lo veía venir. Entre mi profesión y la de arrobita, a los enanos les tira más la cosa moderna de la red. Así pillamos a hercules el otro día, cuando salimos a la compra. A saber en qué página de gatas se estaría metiendo. O puede que estuviera haciendo un pedido de latitas gourmet. O chateando con mininos del cole... Hay que tener un cuidado... Qué responsabilidad. Por descontado, hemos activado las restricciones para los más pequeños de la casa. Que es muy tierno para ver determinadas cosas.
Aunque también puede ser que hubiera oido aquello de que los ordenadores tienen ratón y lo andaba buscando. Que todo puede ser.
De cualquier forma, está claro que ha salido con tendencias informáticas y no sanitarias. Aunque cuando se te sube encima, te da unos masajitos suaves con las patitas de delante, que ya quisieran muchos fisioterapeutas.
Al final, unificará las dos ramas de las profesiones familiares.
El mayor nos salió con la clara afición a ser amo de casa. Y deja esas moderneces para el peque. Un futuro tan respetable como otro cualquira, ojo a realizar algún comentario gracioso al respecto. Que me chino.